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El Bikram Yoga cambió mi vida. Ahora dedico mi vida a compartir los beneficios del Bikram Yoga con el resto del mundo. Entra, relájate y… ¡disfruta!

Media tortuga (Ardha Kurmasana)

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Es increíble lo que dan de sí las 26 posturas de la serie de Bikram Yoga: después de casi cinco años de blog, aún no os he hablado aquí de todas ellas. Hoy escribo sobre la postura de la media tortuga, sin duda una de las más agradables de la serie, al menos para mí. Se trata de la postura que nos carga de energía antes de afrontar las cuatro posturas más intensas de la clase, que son las que vienen después y con las que ponemos el punto final a la práctica. Como dice Bikram Choudhury, hacer esta postura es como pasar por la gasolinera: cargamos el depósito para seguir adelante con más energía.

El nombre de la postura hace referencia a la tortuga, que es el animal más longevo de la Tierra y el que más lentamente respira. Sin duda respirar lenta y profundamente nos ayuda a vivir más y mejor, algo que practicamos a fondo en esta postura. Pues al colocarnos en esta posición respiramos más lentamente y nos relajamos, a la vez que la sangre inunda nuestro cerebro cargándolo de energía. Dice Bikram que unos segundos en esta postura relajan tanto como unas cuantas horas de sueño, aunque supongo que eso no es demostrable. El caso es que puedes practicar esta postura donde quieras y cuando quieras para relajarte.

Empieza sentado estilo japonés, sobre los talones, con las rodillas juntas. Levanta los brazos a ambos lados de la cabeza hasta que las palmas se toquen y mantenlas pegadas, con los dedos estirados, cruzando solo los pulgares. Al inhalar, estira la columna y los brazos hacia arriba, mirándote al espejo y elevando la barbilla para que quede lejos del pecho. Al exhalar, dóblate hacia delante desde las lumbares, y baja con los brazos y cabeza juntos, para que los bíceps toquen las orejas durante toda la postura. Baja hasta que la frente y los meñiques toquen el suelo, intentando que las caderas no se levanten de los talones.

Es importante meter el estómago al exhalar y bajar bien estirado, sin redondear la columna. También es importante tocar con la frente y con los meñiques en el suelo, pero no es tan importante que toque primero la frente y luego los meñiques. Al menos Bikram, tanto en su diálogo como en su libro, dice que hay que tocar el suelo con ambas partes del cuerpo a la vez. Una vez estás en postura, debes tratar de estirar la columna al máximo: al inhalar, estira los brazos hacia delante como si trataras de tocar el espejo, hasta que te duelan los hombros. Al exhalar, intenta bajar las caderas hasta que queden pegadas a los talones.

Durante nuestro Teacher Training preguntamos a Bikram qué era más importante: si tocar con la frente en el suelo o con las caderas en los talones. Nos dijo que ambas cosas son importantes, pero que si hay que elegir, mejor empezar por tocar con la frente en el suelo y luego intentar bajar las caderas poco a poco. Tiene lógica, pues uno de los objetivos de la postura es que la cabeza esté más baja que el corazón para que el cerebro se llene de oxígeno y las neuronas se carguen de energía. Y a veces hay que elegir, porque si bien para muchas personas esta postura es fácil, para otras resulta imposible, al menos al principio.

Son sobre todo las mujeres quienes tienen menos dificultades para hacer esta postura, aunque también hay excepciones. Ellas suelen tener los músculos más largos y flexibles, así que pueden estirar la espalda y los hombros con más facilidad. A los hombres les suele costar más, sobre todo si tienen mucha musculatura en espalda, hombros y brazos, o si tienen barriga… Si es tu caso no te desanimes y estira bien los brazos, con los codos bloqueados en el aire para que solo los meñiques toquen el suelo. Estira también el cuello, como una tortuga, para tratar de tocar también con la nariz en el suelo.

Mantente veinte segundos en la postura, luego inhala y sube lentamente, bien estirado, con los brazos y la cabeza juntos. Baja los brazos a ambos lados del cuerpo, date la vuelta y relájate en savasana durante veinte segundos. Después, repite la postura por segunda vez y disfruta de sus muchos beneficios. No solo te relaja, te carga de energía y te alarga la vida. También fortalece manos, brazos, abdomen y espalda a la vez que reduce la tensión de cuello y hombros. Al aumentar el flujo sanguíneo en el cerebro mejora la memoria y la claridad mental a la vez que elimina jaquecas, migrañas y dolores de cabeza. Además, mejora la digestión y la flexibilidad de las caderas. ¡Sin duda una postura fantástica!

 

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Un comentario el “Media tortuga (Ardha Kurmasana)

  1. perlita1
    23 de marzo de 2016

    ¡Mira tú la coincidencia!…Sin saber que es una postura de yoga, la hacemos al finalizar los ejercicios de suelo. A mi no me cuesta, aunque veo a varias personas que no logran sentarse en los talones y al mismo tiempo tocar con la frente el suelo y mantener los brazos estirados…y además, observo que no coordinan bien la respiración…Quizás ese sea un motivo de no lograr hacer bien esta postura…y tienes razón al decir que una se siente muy bien al estirar la columna…

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Esta entrada fue publicada en 22 de marzo de 2016 por en Las posturas y etiquetada con , , , , , , , , , , , , .

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