elbikramyogui

El Bikram Yoga cambió mi vida. Ahora dedico mi vida a compartir los beneficios del Bikram Yoga con el resto del mundo. Entra, relájate y… ¡disfruta!

¡Recertificado!

Con Bikram

Los profesores certificados de Bikram Yoga tenemos que recertificarnos, supuestamente, cada tres años. Yo me gradué hace casi tres años en Los Angeles (USA), así que este año me tocaba recertificarme. No pensaba hacerlo porque no estaba dispuesto a ir a Estados Unidos o a Tailandia, básicamente por falta de presupuesto. Me parecía que esto era una treta más de Bikram Choudhury para sacarnos dinero y engordar su bolsillo… Pero resulta que el Boss decidió venir a España (concretamente a Benidorm, no se me ocurre un lugar más apropiado) y la cosa cambió. Decidí aprovechar una oportunidad que tal vez no se vuelva a presentar, y ahora puedo decir que me alegro mucho de haberlo hecho.

Reconozco que cuando estuve en el Teacher Training temía las clases de Bikram porque eran muy largas y me dejaban machacado, estaba muy cansado porque llevaba muchos días de duro trabajo y poco descanso. Pero la recertificación era diferente: se trataba de un solo día, dos clases y una charla, así que me lo tomé con calma. Sabía que luego podría descansar, de hecho me había tomado un par de días libres para quedarme en la playa antes de volver a Madrid. Fue una pena que el tiempo no acompañara y no nos permitiera disfrutar del lujoso hotel Villaitana, con sus enormes piscinas. Sí pudimos disfrutar de la deliciosa comida y del salón donde se daban las clases, bien calentito para la ocasión.

Llegué justo a tiempo para la primera clase, a las ocho y media de la mañana, y yo sin desayunar. Bikram hizo lo que ya esperaba: alargar la clase en exceso y echar la bronca a varios alumnos, a diestro y siniestro, en su línea. Nos regañó y nos dijo que habíamos hecho una clase pésima, exactamente lo mismo que hizo hace tres años, cuando otros profesores vinieron a recertificarse mientras yo estaba en el Teacher Training. No me importó lo más mínimo, yo me esforcé al máximo, como siempre, y terminé la clase satisfecho porque el boss no se dirigió a mí en ningún momento. Las casi tres horas se hicieron duras, sobre todo en la segunda parte porque el suelo radiante cubierto de moqueta convertía el savasana en un suplicio.

Después de clase desayunamos copiosamente y, dado que el tiempo frío y ventoso no permitía disfrutar de las piscinas, decidimos salir del hotel para pasear. No había nada planificado hasta la clase de la tarde que era a las cinco, así que nos fuimos a Benidorm y Altea. Allí cometí el error de comerme una paella, a sabiendas de que me iba a acordar de ella más tarde. Y así fue, por desgracia: la clase de la tarde fue una pesadilla para mí, aunque fue más corta que la de la mañana y Bikram nos felicitó. Tuve el valor de ponerme en primera fila justo delante del boss y la tomó conmigo, menos mal que le corté a tiempo y me dejó en paz. Fue entonces cuando bebí demasiada agua, el arroz se infló en mi estómago y me impidió hacer casi todas las posturas.

Después disfrutamos de una deliciosa cena, en compañía de algunos compañeros de Teacher Training que habían venido a recertificarse desde el extranjero. La jornada terminó con la charla que Bikram nos dedicó a los profesores llegados para la recertificación, que comenzó a las diez de la noche y terminó cerca de la una de la madrugada. Yo estaba cansado y me costaba mantener los ojos abiertos, recordé aquellas noches interminables del Teacher Training… El gurú dijo lo que dice siempre y me gustó, tanto como siempre. Creo que es cierto que conviene volver a verle cada cierto tiempo para afianzar el vínculo con él, igual que debemos llevar el coche a revisión cada año para ponerlo a punto y que siga funcionando bien.

Al escuchar a Bikram me sentí orgulloso y satisfecho de ser quien soy, de haber tomado la decisión que tomé en su día, esa decisión que me cambió la vida, para siempre y para mejor. Reconocí sus palabras y me volvió a parecer un buen hombre, aunque tenga sus defectos como todos. No me gusta su forma de criticar todo con superioridad y sin modestia, pero ya sabemos que cuando te ensalzan demasiado pierdes la objetividad. No me gustó que criticara la comida española en general y la del hotel en particular (ya he dicho que era deliciosa) pero qué se puede esperar de alguien cuyo plato preferido es el cheeseburger… Sí entiendo que criticara el servicio recibido en el hotel, pues está acostumbrado al esmerado y amable trato tailandés.

Yo había oído que Bikram hacía este seminario en este lujoso hotel de la Costa Blanca porque quería probarlo con vistas a celebrar aquí el Teacher Training en el futuro. Los rumores eran ciertos y el boss nos los confirmó, pero no ha quedado satisfecho con el trato recibido y amenaza con quedarse en Tailandia por ahora. Es lógico, pues allí le están construyendo una sala más grande para las clases, así que tendrá que amortizarla repitiendo durante unos años. Quién sabe si más adelante cambia de opinión y decide trasladarse a España, o al menos a Europa. A mí me gustaría, porque así tendría más fácil ir a verle y volver a recertificarme. Siempre es un placer afianzar el vínculo con el gurú y retomar el contacto con los compañeros, de hecho quienes faltaron a la cita son quienes se han alejado del camino.

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2 comentarios el “¡Recertificado!

  1. perlita1
    28 de marzo de 2015

    Me he reído con ganas…eso de “Allí cometí el error de comerme una paella” me hizo explotar de la risa, imaginando que tu abdomen no estaba para esfuerzos…y si le añadiste agua….uf….¡que mezcla!

    La verdad es que no le veo la gracia a tener al frente a un tipo que esté déle criticar y criticar…haciéndoles sentir que están frente a un ser superior…cuando si lo piensas, caga igual que todos nosotros, así que bueno sería que aterrizara, ¿verdad? Parece que no conoce el dicho “al país que fueres, haz lo que vieres”…porque no tenía derecho a criticar comida, hotel y todo lo que tuviera por delante. Total, la decisión de volver es suya no más, y no tenía para qué hacer que ustedes se sintiesen mal. Menos mal que yo no estaba, porque le hubiese dicho unas cuantas. Y tú perdona!

    Un beso, y ni pienses más en él. Sigue feliz con tus clases.

    • elbikramyogui
      28 de marzo de 2015

      Así es Perlita, veo que he transmitido correctamente lo que quería porque lo has entendido perfectamente. Si algo he aprendido de Bikram es a no juzgar a los demás porque no me gusta que me juzguen a mí, así que tampoco le juzgo a él. Todos somos personas y tenemos nuestros defectos…
      Besos

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